lunes, 4 de marzo de 2013

Entrevista Violeta Lópiz



Foto Patricia Corral Escriche
 Vive en Berlín, vivió en Madrid pero nació en Ibiza. Le gusta viajar, mirar por el microscopio, pegar carteles y bailar swing.

Con “Les poings sur les iles” publicado por Editions du Rouergue, ha sido premiada en los CJ Picture Book Awards (Corea del Sur, 2011) en la categoría New Publications. El Cultural de El Mundo la considera uno de los diez nombres de hoy imprescindibles de la ilustración española. Acaba de ser seleccionada, por segundo año consecutivo, en la muestra de ilustradores de la 50ª Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil de Bolonia.


Hablamos con Violeta Lópiz.
 
Percibe la ilustración como un acto de comunicación con los demás pero también consigo misma, ¿es así?

Si, efectivamente es un diálogo conmigo misma, que continúo haciendo desde niña. Para bien o para mal, fui hija única, pasé mucho tiempo sola y encontré la manera de entretenerme dibujando y mecanografiando historietas. Era mi manera natural de pasar el tiempo y de interactuar con los otros, pues era muy introvertida.

El tragasueños de Michael Ende y Annegert Fuschshubert, era su cuento preferido de pequeña, y ahora, ¿qué cuento recomienda?

¡Ah! me encanta ese cuento, me lo regaló mi primera amiga, Sarah. Todavía lo tengo, firmado con su caligrafía de 6 años. Siguiendo un poco el hilo de la conversación anterior, un libro que me gusta mucho y que trata de quienes somos es “Dans Moi” (del francés Dentro de mí) Alex Cousseau y Kitty Crowther, también me gusta “La granpregunta” de Wolf Erlbruch o este sobre el amor “Un mensaje en clave” deNicolai Troshinsky.

 ¿Cómo era Violeta Lópiz de niña?

Era lista, era una angelita en el cole y una bruja en casa, era curiosa y observadora, se pasaba el tiempo con los animales, era una niña rara que se enamoró con 6 años, iba a clases de violín y piano, tenía gafas y odiaba las muñecas.

¿Por qué cree que la LIJ interesa a los adultos?

Porque un buen libro infantil es como un tema de los Beatles, es algo fácil de escuchar, que no se pasa de moda, que dice lo que tiene que decir de la manera más sencilla y simple, con un gran nivel de mimo y cuidado y muchas lecturas posibles.

 Se ha documentado mucho para elaborar su nuevo libro: “Il pani d´oro della vecchina”, ¿la documentación previa es importante en su trabajo?

Digamos que mas que documentarme he trabajado en ello. El tiempo es fundamental para la confección de un proyecto. Tiempo dedicado a ese trabajo en concreto, estar ahí por él, para macerar todo y hacer alquimia. Cuando me canso de dibujar, me documento, cuando me canso de documentarme dibujo, voy haciendo ese tándem hasta que queda consistente, como las capas de un tiramisú.

Il pani d'oro della vecchina (Topipittori, 2012)

Il pani d'oro della vecchina (Topipittori, 2012)

“Genera genero”, su obra seleccionada en Bolonia, creo que tiene un gran valor comunicativo, nos quiere explicar ¿qué cuenta?

El fin de esas serigrafías es un libro que es un juego, no tiene texto, solo imágenes de distintos personajes con los que pueden intercambiarse cabeza-tronco-piernas. Un cadáver exquisito. Es solo una propuesta para hacer pensar en los estereotipos femeninos y masculinos, qué ropas llevan unos, qué trabajos hacen otros. Bajo la dificultad de enfrentarme a este tema, decidí hacer algo muy fácil. 

Genera Genero, 2012

¿Qué es lo que más le gusta de Feria de Bolonia?

Me gusta los Spagueti alle Vongole  y que puedo ver a algunas de las personas mas bonitas que conozco.

Le gusta y sabe de música. ¿Se puede dibujar la música?

Y yo me pregunto, ¿por qué nuestro cerebro nos separa los sentidos? Dicen que por supervivencia, pero, si pudiéramos continuar teniéndolos unidos como en la sinestesia que tenemos cuando nacemos, podríamos tranquilamente dibujar la música y escuchar los dibujos. No obstante, creo que si uno pega bien la oreja a los dibujos puede escuchar cosas, y si no, que le pregunten a Kandinsky.

 Su libro “Les poings sur les iles” ha sido premiada en los CJ Picture Book Awards, ¿los premios le hacen sentirse reconocida?

Imagínate, estaba volviéndome loca con los malditos plásticos con los que hice el libro, mi amigo David, que estaba allí ayudándome me quería asesinar, le mandé un laberíntico manual de instrucciones a los impresores, y cuando lo terminé, ya había terminado la primavera. Si le dan un premio a una después de esto, hace mucha ilusión.


Les poings sur les iles (Editions du Rouergue, 2011)
Me encantan los ratoncitos de ojos grandes y negros que ha ilustrado para "Ratón Pérez" de Ana Cristina Herreros. ¿Le gusta dibujar animales?

¡Sí!

Ratón Pérez (Siruela, 2010)

Ratón Pérez (Siruela, 2010)

Entré hace un tiempo en una librería a buscar tesoros y salí con “El catalejo” entre mis manos. De tus libros publicados, ¿puede decirnos con qué texto o textos se sintió más identificada?

Con todos, me los he llevado a todos a mi terreno, como una araña hambrienta que envuelve a su presa en el hilo. Sin identificación no soy capaz de producir nada. No obstante, ha habido algunos con los que me he tenido que pelear para encontrar el nexo. El libro sobre la muerte “Il pani d´oro della vecchina”, me toco especialmente.

El catalejo (Almadraba, 2009)

Violeta, ¿cuáles son sus proyectos futuros?

¡Ay, tengo que irme a trabajar! Mucha suerte, y sigue leyendo mucho elefante.

7 días 7 cuentos (Imaginárium, 2008)






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