martes, 24 de enero de 2012

Entrevista Olalla Hernández

Olalla Hernández Ranz es librera y editora de libros para niños. Actualmente coordina una colección de cómics infantiles de ciencia ficción, que se llama Isla Flotante. Tiene un blog que se llama Soy Humana y que define como “un diario de lectura y creación sobre narrativas”.

 Isla Flotante

¿Qué es Isla Flotante?
Isla Flotante es una colección de cómics para niños y jóvenes centrada, sobre todo, en lo que nosotros entendemos por ciencia ficción. Mejor que cómics, te diría que hacemos narración gráfica, es decir, que a veces hacemos cómics y a veces híbridos de cómics y libros álbum; pero, en cualquiera de los casos, narramos con palabras e imágenes las historias que tienen lugar en esta pequeña estación espacial con forma de huevo, que es nuestro sello.

¿Cómo surgió la idea?

José Díaz, el editor de Thule, me pidió hace meses, al hilo del tema de mi tesina de doctorado que presentaba entonces, que dirigiera una colección de cómics para niños en su editorial; y, claro, accedí encantada.

Estudio la narración gráfica para niños desde hace algún tiempo y me parecía emocionante poder volcar las conclusiones de investigaciones, las ideas e inquietudes que me provoca este medio en la producción de libros infantiles, que de cómic en concreto, anda bastante escasa.


 ¿Qué pretende?

Isla Flotante pretende dar vida a historias interesantes; quiere entretener, divertir y abrir miras a nuevos horizontes; quieres quiere contar historias extraordinarias y experimentar con la forma en que éstas se nos cuentan.
¿Quién participa?

De momento, tenemos pensado hacer unos diez libros entre 2012 y 2013. De esas diez obras sólo una es extranjera, Buh. Una serie de cómics creados por el autor norteamericano Andy Runton, protagonizada por un búho tiernísimo y sus amigos. Buh es también el único de entre todos nuestros títulos que no está centrado en esa temática relativa a la ciencia ficción y, sin embargo, fue un flechazo: no pudimos resistirnos. Además ¿No te parecen los búhos un poco marcianos?


Las demás obras, como te digo, son de creación propia y en ellas creamos a seis manos. En estos libros están trabajando autores tanto del ámbito del cómic como del libro álbum. Se puede echar un vistazo a nuestro blog (http://islaflotante.tumblr.com/) para hacerse una idea más concreta de a quiénes nos referimos y qué están haciendo exactamente.

En la web publicamos un fanzine mensual con historias de nuestros autores favoritos. Pero, además, vamos a sacar, de cara al salón del cómic de Barcelona, una edición en papel que compila un poco la labor de esa plantilla de autores con los que ahora estamos dando forma a distintos proyectos.

Sergio Mora

Guillermo Decurgez


Los cómics infantiles

Usted afirma que el cómic es lectura, ¿por qué se piensa lo contrario? ¿Por qué hay que recordarlo?

El origen de esta creencia puede deberse a que los primeros tebeos publicados en suplementos de revistas, en forma de tiras cómicas, tenían como fin la crítica social a través de un humor satírico en la mayoría de los casos. Con el salto al libro, el tebeo ha conservado ese carácter cómico para quienes desconocen el medio; así, por un lado, la relación con lo humorístico que parece restar calidad y, por otro, el que sea un medio popular entre los chicos, hacen que quede relegado a un segundo plano dentro del panorama lector. Otro de los factores que puede haber influido en esta creencia es la escasez textual que, junto a un dibujo en muchos casos estereotipado, han generalizado opiniones que consideran una limitadísima gama de colores de todo el espectro.

¿Cuáles son los elementos básicos que componen un cómic infantil?

El cómic es un medio de expresión siempre narrativo que se sirve de la palabra y de la imagen para contar; se desarrolla tanto en el plano de la ficción como en el de la no ficción, y requiere de la imagen secuenciada en viñetas y de distintas voces narrativas (la del narrador, la de los personajes y la de la propia imagen) para lograr su fin en hoja o pantalla. Creemos, además, que su soporte, forma y contenido han tenido en cuenta el contexto sociocultural al que pertenecía y que, si bien no todo cómic se lee impreso, la posibilidad de reproducción, de accesibilidad para el lector es condición sine qua non.

Así, el cómic nos interesa porque, a través de la narración gráfica, propone al lector una experiencia a la vez literaria y artística que completa, de algún modo y por la propia naturaleza del medio, su educación estética y ficcional.

¿Qué diferencia hay entre un álbum ilustrado y un cómic?

La narración gráfica es una forma de expresión artística en sí misma que acoge diferentes medios con sus peculiaridades. El cómic, el humor gráfico, la animación, en ocasiones, o el libro álbum son algunos de ellos. Estas obras narrativas que tienen la singularidad de contar historias en imágenes pueden ser ficcionales o no serlo, pueden leerse en papel o pantalla, pueden tener como fin el humor, la crítica, la recreación o la expresión personal de una visión concreta, la del artista. Todas ellas son importantes en la formación lectora del niño del siglo XXI. 

El cómic se expresa con viñetas y diálogos, lo hace yuxtaponiendo imágenes dentro de una misma página e invita a la lectura en solitario frente a otras manifestaciones narrativas que se le asemejan.

¿Siempre ha habido cómics para niños?

No sé si siempre pero ahora creo que hay menos que nunca, al menos en España.

¿Hay diferencia entre los cómics de antes y los de ahora?

Supongo que, como en todas las disciplinas narrativas, existe una evolución o un desarrollo del medio que ha tenido lugar a lo largo del tiempo.


¿Por qué les gustan los cómics a los niños?

Porque los niños nacen sin prejuicios y se acercan a las buenas historias sin hacer distingos entre si éstas están comunicando con la imagen, la palabra, el audio o el tacto. Ellos buscan experimentar, conocer el mundo a través de la ficción o conocer la ficción a través del mundo. A nosotros eso se nos olvida y acabamos eligiendo libros de acuerdo a los valores positivos que trasmiten a nuestros niños o creando libros en base a la trasmisión de esos valores. Y eso no puede ser de ninguna de las maneras.

¿Cómo animar a la lectura desde los cómics?

Haciéndolos bien.

Como explica el autor Irlandés C. S. Lewis en su ensayo La experiencia de leer, leer requiere de la disposición del lector a entregarse a esa historia -cualquiera que ésta sea-, que sólo tiene sentido en la forma en la que se ha materializado y como finalmente será recibida, porque “el que recibe quiere detenerse en ese contenido, porque, al menos durante un tiempo, lo considera un fin en sí mismo” (Lewis, 2000:92).

Salvador Rubio y Cristina Pérez Navarro


Salvador Rubio y Cristina Pérez Navarro

Hablemos de cómics actuales para niños, ¿cuáles nos recomienda?

A mí me encantan los cómics de Mamut, creo que ese sello editorial está haciendo un muy buen trabajo. Recomiendo, sobre todo Astroratón y bombillita, La caca mágica, El rey huevo o los de Batu... ¡Ah! y Dino y Pablo; ése es una delicia. Astiberri y Sins Entido también tiene cosas muy interesantes para niños y jóvenes; y Océano reeditó el año pasado los de Pequeño vampiro de Sfar. Sfar es maravilloso.

Pero, yo recomiendo leer Isla Flotante, que salen ya el mes que viene. Recomiendo leer a Buh y nuestra particular versión del Robinson, que se llama Robinson Cruasán, de Salva Rubio y Cristina Pérez Navarro. Un mes después saldrá el cómic de Decur… ¿conoces a Decur? Él es un genio (http://decur.blogspot.com/).

Si tuviera que organizar un taller de cómic infantil ¿qué libros seleccionaría?

Elegiría los 10 primeros títulos de isla flotante. Está claro. Y haría un taller chulísimo. Ya los haremos.

domingo, 22 de enero de 2012

Temas "difíciles" en los cuentos

Si alguien todavía se pregunta si a los niños se les puede hablar de sexo, de discapacidad, de enfermedades, sobre el abuso escolar o sobre la muerte, la respuesta posiblemente esté en los libros, en los álbums ilustrados que encontramos en el mercado sobre estos temas y que, antiguos o modernos, todavía hoy funcionan.

A los niños les interesa el mundo que les rodea, no viven en una burbuja que les separa de su entorno, no habitan en un mundo ideal. Por tanto, las cosas de los mayores también les afectan. Además del carácter interrogativo inherente a los niños, que hace que se pregunten constantemente ¿quién soy?, ¿de dónde vengo?, ¿cuál es la finalidad de la vida?, ¿por qué todo acaba? Y por qué no responderles con libros como “¡Mamá puso un huevo! o cómo se hacen los niños” de Babette Cole editado por Destino, “Juul” libro de Gregie de Maeyer y Koen Vanmechelen edición de Lóguez o “El pato y la muerte” de Wolf Erlbruch editado por Bárbara Fiore.




Ana Garralón en su blog revisa los libros que hoy están disponibles sobre educación sexual, concluyendo que actualmente son menos los títulos sobre el tema porque algunos han sido descatalogados, y que la mayoría de los libros infantiles sobre sexo están tan edulcorados que “normal que prefieran las explicaciones del tipo te trajo la cigüeña”. En el artículo realiza un interesante recorrido sobre los mejores libros para enseñar sobre sexualidad.


 Antes hemos mencionado el álbum “Juul” de Lóguez. Se suele calificar como un libro duro. Quizás sea la violencia uno de los temas más “delicados” para tratarlo en un libro para niños, pero la realidad es que los niños insultan y son insultados, pegan y también reciben, entonces por qué no hablar sobre esto en un cuento infantil.





La muerte es otro tema “difícil”, en cambio en libros como el ya mencionado “El pato y la muerte”, “Es así” de Paloma Valdivia editado por el FCE o también “El oso y el gato salvaje” de Komako Sakaï y Kazumi Yumoto editado por Corimbo, el tema es tratado de forma delicada ayudando a entender y superar el vacío que provoca la muerte de un ser querido. También es maravilloso el libro de Grassa Toro “Una casa para el abuelo” de Sins Entido.

 Cada vez hay más autores y críticos que afirman que la literatura infantil no tiene que ser puramente infantil. Y que la LIJ debe conectar al lector con la cultura y la realidad a través de la imaginación.





 “Los cuentos dejan que el niño imagine cómo puede aplicar a sí mismo lo que la historia le revela sobre la vida y la naturaleza humana” Bruno Bettelheim.

miércoles, 18 de enero de 2012

Entrevista Celia Turrión


Celia Turrión es editora en Edelvives e investiga en Literatura Infantil y Juvenil. Tiene un blog sobre LIJ y nuevas tecnologías. Ella dice de su blog que “Literaturas exploratorias es un blog personal que pretende compartir descubrimientos e incitar el diálogo sobre producciones digitales que se acercan a las formas literarias, especialmente a las infantiles”.

La ilustración de la cabecera del blog es obra de Miguel Tanco

¿Nos puede definir la Literatura Infantil y Juvenil?

Creo que la mejor definición es la más simple: La literatura infantil y juvenil es aquella dirigida específicamente a niños y jóvenes, aunque muchos adultos (afortunadamente, cada vez más) disfruten de ella.

¿Cómo ha evolucionado la LIJ en los últimos años?

Esta respuesta requeriría más espacio y tiempo del que aquí dispongo, por eso trataré de ser muy prudente y ofrecer exclusivamente unas pinceladas de mi visión personal. Es evidente que existe una producción descomunal en el mercado: el libro infantil es hoy un producto de consumo. Las numerosas editoriales existentes, grandes y pequeñas, publican una cantidad ingente de novedades al año. En ellas entran todo tipo de libros: sagas para adolescentes, vistosos álbumes y libros ilustrados, libros-objeto... Todas las líneas de publicación se han desarrollado; y apenas quedan algunas, consideradas tal vez poco rentables, sin explotar demasiado. Los libros en los que la ilustración es primordial traspasan fronteras de edades y se van introduciendo también en las obras para lectores de más edad -un proceso lógico en una época tan visual como la que vivimos-, la literatura juvenil explora numerosos géneros... Todo ello con mejor o peor fortuna según las producciones. También he observado una tendencia a recuperar libros infantiles que ya se consideran clásicos. Los consumidores finales de LIJ son tanto niños como adultos, y las editoriales lo saben.

El aspecto positivo de esta situación es que las posibilidades de que un lector encuentre un libro con el que encaje se han multiplicado; la dificultad radica en encontrarlo dentro de la marea de publicaciones que nos inunda.

Como editora ¿qué tiene que tener un cuento para que sea publicable?

Las razones para publicar un libro son, como bien se sabe, de lo más variadas según las circunstancias que lo rodean. Todos los que nos dedicamos a esto deseamos que la calidad (textual, visual, material, de conjunto...) del libro sea el factor principal, y de hecho debería ser siempre el primer requisito. La realidad es, como siempre, más compleja, y en las decisiones de publicación influyen otros aspectos como la viabilidad comercial, los tiempos de trabajo, los objetivos de cada libro, las líneas editoriales...

Creo que la tarea de quien selecciona las publicaciones es lograr un equilibrio entre todos esos factores. Desde mi punto de vista, el elemento indispensable que ha de contener una historia para que merezca el esfuerzo que supone su publicación es el de proponer una experiencia de lectura enriquecedora, en uno u otro sentido.

¿Hacia dónde se dirige la LIJ actual?

Otra pregunta que exige máxima prudencia: el mundo es cambiante (hoy en día de manera vertiginosa) y yo también lo soy, por lo que pocas cosas puedo afirmar con certeza, aún menos sobre el futuro. Hay estudios recientes que aseguran que la LIJ goza de buena salud, y también de prestigio; así pues, imagino que en los próximos años se seguirán publicando libros más o menos como hasta ahora.

Por otra parte, con Internet y los nuevos soportes, especialmente las tabletas, ha empezado a surgir una recientísima corriente de producciones digitales que parecen estar configuradas bajo premisas diferentes a las que estamos acostumbrados en el mundo editorial. Son nuevas líneas que, a mi parecer, tienen mucho que decir.

¿Por qué decidió crear un blog sobre LIJ digital?

El blog surgió a raíz de la tesis en LIJ digital que realizo actualmente. Mientras investigaba para diseñar el proyecto de tesis, me di cuenta de que se había avanzado bastante en el sector de la LIJ digital, sobre todo en Estados Unidos y Canadá, y que aquí apenas llegaba información especializada en este ámbito. El mundo editorial, en general, ha tenido miedo del cambio digital hasta hace relativamente poco, cuando han descubierto las ventajas que puede implicar una nueva línea de trabajo. En realidad hay pequeñas editoriales infantiles y proyectos afines en nuestro entorno que van ya muy avanzados, pero aún son bastante desconocidos dentro del sistema de la LIJ y por el público general.

Así que cuando comencé a aprender sobre el tema, sentí la necesidad imperiosa de compartir mis descubrimientos y reflexiones con la gente del sector, de crear debate, de hablar de lo que estaba ocurriendo, que es el primer paso para conocerlo y tal vez mejorarlo posteriormente. ¡No podía ser que algo tan potente estuviese pasando desapercibido! Escogí una perspectiva literaria porque es la que me interesa; eso sí, trato de no excluir nada que pueda resultar de interés, aunque sea de manera indirecta, para complementar este punto de vista.

Las motivaciones del blog son básicamente estar al día y compartir. Lo concibo como una herramienta para aprender -yo la primera- y como un espacio para expresar mis impresiones, mis dudas, mis cambios de opinión con respecto a esta situación tan nueva que vive la LIJ.

Y la verdad es que estoy sorprendida por la espléndida acogida que ha tenido. Me visitan más lectores de lo que esperaba, lectores que poco a poco empiezan a participar en las conversaciones. De momento las intervenciones son tímidas, pero creo que es cuestión de tiempo, de que todos vayamos tomando confianza con las nuevas producciones, perdiendo el miedo a lo desconocido, y aprendamos cómo podemos hablar sobre ellas.

En su blog trata las producciones digitales LIJ. Es un mundo por explorar, un embrión. ¿Hacia dónde debería encaminarse? ¿Qué hace falta para crear aplicaciones de calidad?

Aún se sabe muy poco sobre el tema y es algo atrevido aventurarse a establecer unos criterios de calidad, pues todavía hay mucho por analizar, por hacer y por inventar. ¿Quién nos iba a decir hace solo un par de años que existirían las aplicaciones literarias? En una entrada del blog, sin embargo, trato este aspecto bajo el título “Imaginación, realidad y deseos”, donde comento lo siguiente:

«En mi próxima lectura me gustaría ver ilustraciones que saquen provecho del medio, me encantaría encontrar una narración que reparta su peso entre diferentes lenguajes, un vocabulario rico e incluso complicado (aprovechando el poder de atracción que algunos soportes ya ejercen por sí mismos), me gustaría leer historias de varios tipos: rápidas y lentas, lineales y fragmentadas, dependiendo de las exigencias de cada caso. Me gustaría encontrar historias que aún no me haya encontrado, personajes con personalidad, mundos ficcionales que aún no he visitado, me fascinaría que me desafiasen como lectora. Y lo que más me gustaría de todo es encontrar formas que rompiesen la frontera de todo aquello que soy capaz de imaginar».

Cuando apareció la radio se pensó que acabaría con los periódicos, lo mismo ocurrió con la televisión. Ahora es el libro electrónico. ¿Las aplicaciones sustituirán a los libros?

Sinceramente, no creo que ese sea el caso. Las aplicaciones son nuevas formas de contar que poco tienen que ver con el papel en cuanto a tecnología. Pienso que se trata de un nuevo producto con un lenguaje y una estructura específicos y claramente diferenciados del libro en papel. Cierto es que existen en las apps elementos comunes con los libros, pero también comparten otros con los dibujos animados y nadie cree que estos vayan a desaparecer.

No olvidemos, sin embargo, que las aplicaciones no son toda la literatura infantil digital, también existe LIJ digital en red, libros infantiles electrónicos sin enriquecer (lo que se llama literatura digitalizada)... Estos últimos ofrecen una experiencia de lectura tremendamente similar al libro en papel, salvo por el formato físico; en esos casos, la lógica indica que sobrevivirá el soporte que resulte más rentable a productores y lectores.

Una aplicación no es un libro, pero ¿qué es una aplicación LIJ? ¿Qué debería ser?

De nuevo citaré una entrada del blog titulada “¿Son las apps libros o apps?”. Y aprovecho para destacar un elemento clave en la filosofía del blog: los motivos para definir lo nuevo no deben surgir de los prejuicios sino de una actitud productiva, como señalo en esa entrada:

«Pienso que el motivo principal que nos obliga a definir qué son las apps infantiles “en esencia” no es otro que la necesidad de descubrir qué pueden ofrecernos de novedoso a mediadores y lectores de LIJ».

De momento, y a falta de analizar muchas más producciones que, espero, llegarán pronto, podríamos decir que las aplicaciones LIJ son obras de ficción y no ficción; más o menos narrativas, poéticas, lúdicas o educativas; dirigidas a niños y jóvenes; a las que se accede a través de un soporte digital; que están construidas mediante la suma diferentes lenguajes; y que proponen una interacción de intensidad variable con el lector. Si me preguntan dentro de un año, la definición será probablemente más precisa.

En cuanto a qué deberían ser las apps... mejor dejemos que los creadores nos sorprendan con todo tipo de propuestas, y escojamos luego para nuestros fines las que más nos aporten, exijan, emocionen, reten, impresionen, en definitiva, enriquezcan. Exactamente igual que hacemos con los libros en papel.

miércoles, 11 de enero de 2012

¡¡Máaas!!


Una historia contada con muy pocas palabras de PeterSchössow editada por Lóguez

 
A veces parece que un día va a ser odioso y de pronto aparece algo que lo vuelve divertido e inolvidable.

 
¿Quién no ha soñado con volar? Pues gracias a estas bellas ilustraciones, que dibujan perfectamente el viento, casi podemos imaginarnos volando junto al protagonista.

 
El viento se lleva su sombrero, entonces podemos ver al hombre corriendo para recuperarlo, asustado porque está cada vez más alto en el cielo, dando piruetas en el aire, volando como un avión y pidiendo que se repita una vez aterriza. 


Una emotiva historia sobre los sueños y el hecho de que todos podemos hacerlos realidad. 


“Si los seres humanos no pudieran soñar por las noches se volverían locos; del mismo modo, si a un niño no se le permite entrar en el mundo de lo imaginario, nunca llegará a asumir la realidad. La necesidad de relatos de un niño es tan fundamental como su necesidad de comida y se manifiesta del mismo modo que el hambre”. Paul Auster


martes, 10 de enero de 2012

Con esta ilustración de Samuel Biel queremos dar gracias a todos los que han participado, colaborado, visitado, enseñado, apoyado y animado a nuestro elefante querido.
Ha sido un gran año y ¡queremos cumplir muchos más!
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