lunes, 31 de enero de 2011

El pastor, las ovejas, el lobo y el mar


“No siempre lo que se tiene, es lo que nos hace necesariamente felices”. Esta es la moraleja de este precioso libro de Einar Turkowski, donde el protagonista es un pastor y sus ovejas. Pero no un pastor y unas ovejas normales, al igual que en la preciosa historia de “Estaba oscuro y sospechosamente tranquilo”, el autor sorprende con su particular forma de narrar y de ilustrar, creando unos personajes aparentemente mecanizados que al contrario de lo que pueda parecer, hace que parezcan mucho más humanos. 

Ilustraciones en blanco y negro a las que el texto les ofrece todo el color que necesitan. Ilustraciones con humor, personales, originales, expresivas, detallistas…

Gracias a Libros del Zorro Rojo podemos disfrutar del autor alemán y sus historias cargadas de humanidad.

lunes, 24 de enero de 2011

Mar Villar

Mar Villar ilustradora alicantina presenta sus trabajos en una exposición en La Trocha Pub de Madrid, durante todo el mes de enero. Vamos a conocer un poco su trabajo y sus inquietudes. http://mar-villar.blogspot.com

¿Cómo comenzó a dibujar?

Me recuerdo desde pequeña con lápices y ceras en la mano, rayando toda superficie posible (incluyendo paredes, ¡pobre de mi madre!). Luego de más mayor lo dejé, pero lo retomé de nuevo más tarde por propia voluntad, con 14 ó 15 años más o menos, no sé muy bien como fue pero re-descubrí el placer de dibujar, ¡y así hasta hoy!

¿Cómo define su estilo?

Pues bastante edulcorado para como soy, la verdad... ¡La gente que me conoce me lo dice!

¿Qué le resulta más difícil a la hora de abrirse camino en la ilustración?

Principalmente, destacar y que se fijen en ti, hay mucha gente buena y cada uno tiene su estilo y aporta algo diferente, y lo difícil es hacerse ese huequecito en el mundillo.

¿Qué tipo de cuento le gustaría ilustrar?

Siempre he querido ilustrar Alicia en el País de las Maravillas, ¡me fascina ese libro!

¿Qué cuento le gustaría que le regalaran?

No tengo preferencia por ninguno en especial, creo que me daría igual, lo disfrutaría como una enana.
¿Qué libros han marcado su infancia?

Los libros que con más cariño recuerdo son los de Micho, el 1 y el 2, con los que nos enseñaban a leer; aquellas ilustraciones no tienen nada que ver con mi trabajo, al menos yo no le veo similitud, pero me acuerdo mucho de ellos. Y en cuanto a lecturas, los libros de Fray Perico me encantaban, también uno llamado Atila la Gallina (una gallina que, viendo el futuro que les espera si se quedan en la granja, decide movilizar a todas las gallinas y escapar juntas); y El Principito y Alicia en el País de las Maravillas, dos libros que siguen siendo de mis favoritos.

¿Qué significa la ilustración para usted?

Ilustrar se ha convertido ya en una necesidad, no concibo pasar un solo día sin coger un lápiz.

Ha participado en exposiciones y proyectos junto con otros ilustradores, además del libro “Los dientes del abuelo”. ¿Qué nuevos proyectos le esperan?

El libro “Los dientes del abuelo” fue un proyecto que mandamos a varias editoriales, pero sigue sin tener un hogar. Y de proyectos aún no puedo desvelar nada...

¿Qué desearía que le ocurriera en el 2011?

Que surgieran proyectos que me lo hagan pasar bien, aunque pensándolo bien, eso es casi seguro.


¿Qué podemos encontrar en su actual exposición? ¿Cómo la definiría?
En la exposición encontraremos reproducciones de todos los dibujos que he hecho en el último año de forma personal, estará todo el mes de enero de 2011, ¡ya le queda bien poquito!


martes, 18 de enero de 2011

El león que no sabía escribir


El león no sabe escribir, pero eso no le importa, ya que puede rugir y enseñar sus colmillos y no necesita más. Pero un día conoce a una leona muy guapa leyendo un libro. A una dama así no se le puede besar sin más. Hay que escribirle una carta de amor. Así, pues, el león va pidiendo que escriban por él al mono, al hipopótamo, al escarabajo pelotero, al buitre…

¿Qué más podemos contar? Es un cuento de la editorial Lóguez de Salamanca y es divertido, amable, tierno…
Cuando no sabes qué decir y no sabes qué escribir lo mejor es mirarse y ser sincero. El libro de Martin Baltscheit es perfecto para representar en el aula, para dar pie a que los niños escriban cartas y muestren sus sentimientos.
Al elefante, además de la preciosa historia de amor, le gusta la comicidad de las ilustraciones y los dibujos de los sellos del interior de las tapas. Está preciosamente editado.

sábado, 15 de enero de 2011

Libro de Nanas


Los amigos y familiares del elefante saben que lo que más le gusta son los cuentos ilustrados, por eso el elefante tiene el gusto de presentaros el nuevo libro que ha podido leer gracias a Javi.

Este libro de nanas de la editorial Media Vaca de Valencia recoge una serie de canciones de cuna de autores como Lorca, Gloria Fuertes, Miguel Hernández, Gabriel Celaya, José A. Goytisolo… entre otros. Todas ilustradas por Noemí Villamuza.





Dicen los editores que el libro “no pretende ofrecer un catálogo más o menos completo de la producción de canciones de cuna en lengua española ni quiere servir como recetario para curar el llanto de los bebés que no consiguen conciliar el sueño”. Y que la diferencia con otros libros de nanas es que las canciones (muchas de ellas fueron musicadas) y poemas que aparecen recogidos en él no siempre han sido escritos para dormir a los bebés, sino que también los hay para despertarlos. Otros se dirigen a personas que han dejado de ser niños, e incluso hay nanas para dormir a un perro o a un caballo”.


(…) “Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla;
tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa ni
lo que ocurre”.

Nanas de la cebolla
Miguel Hernández



miércoles, 12 de enero de 2011

ROSA CARAMELO


Esta es Rosa Caramelo, la elefanta de Adela Turín. Estaba triste porque no quería estar encerrada con las elefantas comiendo flores para volverse rosa, quería jugar y leer como los elefantes.
Este precioso cuento es perfecto para trabajar la educación sexual y la igualdad de oportunidades entre los dos sexos.

Es uno de los cuentos que más el gustan al elefante. La pena es que ya no lo editan. Lo podéis ver en Internet.

Y aquí el cuento y actividades de comprensión lectora:
http://www.cifich.uchile.cl/wp-content/uploads/2009/11/Rosa-Caramelo.PDF

martes, 11 de enero de 2011

El sushi y la tarta de queso



En aquel rincón del restaurante quedaban dos platos de comida por servir, el sushi y la tarta de queso con fresas.
La tarta y el sushi se miraban sin comprender por qué a ellos les había tocado aquel rincón umbrío de la cocina.
La tarta parpadeaba y el sushi abría la boca de aburrimiento. Unas mesas más allá había un plato de cous-cous sólo, que miraba a la tarta desde lejos.
La tarta se hacía la interesante abriendo mucho los ojos y parpadeando. El cous-cous le guiñaba el ojo, ella de ponía ojos golosos.
El sushi flipaba y se preguntaba ¿por qué hoy nadie quiere plato japonés para comer?
Entonces se escuchó al camarero decir: ¡ese plato de cous-cous para la mesa cinco!
La tarta apenada lloraba gotas de nata y queso.
Entonces el sushi sintió que lo mejor que podía hacer era consolarla.
-Tú eres una tarta muy apetecible y yo un plato exótico, somos guay, pero hoy nadie nos quiere –le dijo el sushi.
La tarta lloraba más.
-Seguro que el del plato de cous-cous pide tarta de fresa de postre –añadió el sushi.
Entonces la tarta de fresa dejó de llorar.
Cuando se hizo la hora de cerrar el restaurante, Lucía y Javi, los cocineros se sentaban a comerse su ración de sushi y tarta de queso y fresas diaria.

Ilustración: Apocalipsis Maow
Texto: Arancha Arnau
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